Extractos de entrevistas realizadas a María Elena Walsh
“Escribir para niños significa reconstruir, recoger piezas
dispersas de un gran rompecabezas. Reconstruir o reinventar una tradición rota
o fragmentada. Reconstruir datos dispersos de la propia infancia".
"Reconstruir la infancia de los niños actuales, amenazada en su
inocencia por toda una sociedad insensible. Reconstruir de alguna manera la
relación a menudo defectuosa entre padres e hijos: un verso, una canción pueden
ser lazos de reunión.
La poesía es en definitiva, reconstrucción y reconciliación; es
el elemento más importante que tenemos para no hacer de nuestros niños ni
robots ni muñecos conformistas” (...)
"La literatura infantil está
especialmente plagada de buenos sentimientos. Y es evidente que no se hace con
ellos. Se hace con una cultura que permita acercarse a un público tan
específico, sin intentar manipularlo. Y dirás que este es un buen
sentimiento... Pero no basta, porque casi toda la literatura infantil es
bien intencionada... ¿O no quiere niños buenos?
Uno de los postulados en los que se basa es el de suprimir la
violencia. Pero ojo: la naturaleza es muy violenta, la lucha por la vida es
cruel, y el pez grande se come al chico. Vivimos en un mundo con vigilantes y
ladrones, donde teóricamente los últimos son malos y van presos. Cambiar esos
esquemas sólo es posible con mucho humor. Pero yo he observado en la literatura
que se está haciendo ahora, que da lo mismo sí pasa algo o no: todos somos
buenitos. Y mientras nosotros hacemos eso, los chicos están fascinados por
series televisivas de gran violencia, que de todas maneras, les parecen mucho
más reales. Porque aunque se trate de personajes fantásticos, los sienten
pertenecer al mundo en que viven: En él hay padres que se gritan, ellos mismos
se pegan en el colegio, y no tienen más que salir a la calle y ver cómo nos
manejamos: El mundo es violento.
"Cuando yo era chica, la relación con los adultos era
una relación normal, buena pero distante, porque la ternura no se usaba. La
ternura es un invento bastante moderno, de los psicólogos. Ahora la gente se
toca, se abraza. Antes no existía esto. Las madres no sabían cómo ser tiernas
porque tenían que mantener la distancia para no ablandar el carácter de las
hijas, no mimarlas demasiado. Yo tenía con mi mamá buena relación, con distancia.
En mi casa había un ambiente de clase media ilustrada. Gente con
sensibilidad hacia el arte, la lectura, la música. Ese es un privilegio de cuna
muy grande. Es como heredar una fortuna."
María Elena Walsh, Argentina, 1930-2011.
Extractos de
entrevistas realizadas a María Elena Walsh, editadas.
Fotos: la niña María Elena Walsh.





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